• El cobre en su forma natural inactiva gérmenes, bacterias y virus en las superficies.
  • El cobre tiene propiedades bactericidas comprobadas científicamente, que son de gran ayuda para los sistemas de salud.
  • El cobre debe ser considerado, dada su propiedad bactericida, un material esencial para prevenir enfermedades que pueden contagiarse en áreas públicas.
  • Es el único metal que tiene el reconocimiento científico. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) en marzo del 2008 registró al cobre como un metal bactericida.
  • El cobre es un inhibidor natural del crecimiento de bacterias.
  • Los microbios, bacterias y virus están en todas partes, pero la mayoría desaparece o se inhibe cuando entran en contacto con el cobre.
  • El cobre no es fácilmente contaminable con gérmenes, aunque haya sido tocado por mucha gente.
  • El óxido de cobre es un poderoso agente antimicrobiano que se está utilizando en los más diversos tipos de vestimentas para frenar la propagación de ácaros, bacterias y hongos.