En la exposición que realizó el Gerente General del Consejo Minero, Carlos Urenda, explicó que la minería chilena presenta una alta eficiencia en el uso del recurso, utilizando actualmente apenas el 4% del agua continental a nivel nacional.

Durante su participación en el Congreso ACADES 2026, el Gerente General del Consejo Minero, Carlos Urenda, realizó un detallado balance sobre la relación entre agua y minería. En su intervención, el ejecutivo subrayó los avances en eficiencia y los ambiciosos desafíos que enfrenta la industria para asegurar un desarrollo sostenible y competitivo, en línea con la misión del gremio de contribuir al bienestar del país.

Urenda enfatizó que la minería chilena presenta una alta eficiencia en el uso del recurso, utilizando actualmente apenas el 4% del agua continental a nivel nacional. Este desempeño se sustenta en que el 71% del agua utilizada en los procesos operacionales proviene de la reutilización y recirculación, lo que refleja un compromiso histórico del sector con la optimización y la gestión responsable.

Uno de los puntos centrales de la presentación fue la transformación de la matriz hídrica hacia fuentes no continentales. Según datos de Cochilco citados por el ejecutivo, se proyecta un cambio radical para el periodo 2024-2034, donde se estima una disminución del 37% en la extracción de agua continental. En contrapartida, se prevé un crecimiento del 113% en el uso de agua de mar, la cual llegará a representar el 66% de la extracción total de agua del sector para el final de la próxima década.

A pesar de estos avances, Urenda advirtió sobre los desafíos geológicos y económicos que presionan la operación. La industria enfrenta hoy una mayor intensidad hídrica debido al aumento de los procesos de concentración, que consumen más agua que la hidrometalurgia, y a la caída en las leyes de mineral. Esta realidad obliga a procesar una mayor cantidad de roca para mantener los niveles de producción de cobre fino.

Asimismo, el ejecutivo puso el foco en los costos asociados a la infraestructura hídrica. El costo unitario promedio de los proyectos de desalación e impulsión alcanza los 4,45 USD/m³, donde el gasto en electricidad representa una parte crítica del presupuesto operativo. Asimismo, señaló que, si bien la desalación es una solución robusta para grandes faenas, el alto costo de energía y la complejidad en la obtención de permisos siguen siendo barreras relevantes, especialmente para proyectos de menor escala o vida útil más corta.

Finalmente, se destacó que las empresas socias del Consejo Minero están aplicando estándares de gestión responsable de clase mundial, como el marco de madurez del ICMM. Este enfoque integra el contexto del agua y sus riesgos en la planificación del negocio y la toma de decisiones, fortaleciendo la transparencia y la reportabilidad frente a una demanda global de cobre que se espera aumente un 50% hacia el año 2040.

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