Cristián Méndez – El Mercurio de Santiago

Hace dos décadas, si se escribía en el buscador web de imágenes la palabra “minería”, lo primero que aparecía era la foto de un señor con la cara sucia con carbón y con la picota en la mano. Para Carlos Urenda, gerente general del Consejo Minero, si se hace el mismo ejercicio hoy, aparecerán imágenes de mineros y mineras con más tecnología y sistemas de protección. “Es sin duda otro minero, otra minera. Son la imagen de un cambio que se ha estado gestando con el paso del tiempo y que está en evolución constante”.

Urenda hace, además, hincapié en un hecho que va más allá de la tecnología y la protección: “Ese minero antiguo era un hombre siempre. Ahora hablamos y vemos mineros y mineras. El año 2011, solo el 7% de la fuerza laboral minera eran mujeres; en 2022, es decir 11 años después, ya estamos en el 15% y esperamos que este porcentaje siga aumentando. Esta es otra muestra de lo que es la minería actual y por consiguiente, el nuevo minero/minera”, recalca.

Para la profesora y magíster en Historia de Chile Cristina Quevedo, el hecho de que se integren cada vez más mujeres a esta labor productiva, “muestra un cambio desde la raíz del sector. No hace mucho, 50 años, era prohibitivo que una mujer entrara a un yacimiento porque, se decía, ‘la mina se pone celosa’. Es un cambio cultural potente y transformados que, desde mi perspectiva, cimienta todos los avances que vinieron: desde aceptación y uso de sistemas de protección y de nuevas tecnologías, y con eso el cambio de una generación y una forma de vida, que es lo más trascendente”.

SABER SER

En tal sentido, para Carolina Águila, directora nacional de Minería Inacap, es correcto hablar “de un nuevo minero, y como tal, con nuevas exigencias y competencias, que además debe desenvolverse en un ambiente complejo que hay que observar desde distintos puntos de vista”.

Entre ellos, detalla Águila, están la interacción constante de factores s”como la comunidad local y la adaptación a desafíos medioambientales relacionados con el cambio climático. Todo esto en un sector que, además, presenta desafíos significativos en términos de inversión y financiamiento. A esto se suma la constante evolución tecnológica y el creciente enfoque en la sostenibilidad”.

Natalia Morales, gerente del Consejo de Competencias Mineras, explica que, “en el fondo, lo que está pidiendo hoy en día la industria es un cambio cultural, porque no se necesita solamente saber hacer, sino que también saber ser un minero”.

DEFINIENDO COMPETENCIAS

Las características que debe incorporar el perfil profesional del nuevo minero/minera se pueden agrupar en cinco categorías. Características que hay que considerar teniendo en cuenta que de aquí a 10 años se van a requerir cerca de 35.000 nuevos trabajadores en una amplia gama de profesionales en la industria, “en su mayoría de perfil técnico”, como subraya Natalia Morales.

1. Conocimientos técnicos especializados: La integración de tecnologías es una realidad innegable en la industria. “Hoy los profesionales de la minería tienen plena conciencia de lo importante que es conocerla y utilizarla primero, porque les facilita el aprendizaje, y segundo, porque van a encontrarla en todas las faenas que enfrenten en su vida laboral”, explica Carolina Águila.

2. Mirada integral: El nuevo profesional de la minería es alguien que ve el negocio minero de manera más integral. “Abarca un mayor espectro en términos de relaciones con las comunidades, responsabilidad social y género. Es un profesional que ejerce y ejercerá en un rubro muy globalizado y digitalizado. Lo anterior le supone también un desafío permanente en su formación”, detalla Víctor Quezada, director del departamento de Ingeniería Metalúrgica y Minas de la Univesidad Católica del Norte.

3. Conciencia ambiental y sostenibilidad: El tema del medio ambiente y de la relación con la comunidad, “que eran factores que antes tenían poca o ninguna relevancia, hoy son fundamentales. El tema de sustentabilidad, tanto medioambiental como social, es un ámbito estratégico tan importante como puede ser la productividad en el rubro minero”, destaca Carlos Urenda.

4. Habilidades interpersonales y de trabajo en equipo: La minería es un trabajo de equipo que está formado por diversos profesionales. El nuevo minero debe ser capaz de comunicarse de manera efectiva con colegas, supervisores y otros profesionales en un entorno multicultural y multidisciplinario. “La capacidad para trabajar en equipo, resolver conflictos y colaborar en proyectos conjuntos es esencial para el éxito en este campo”, asegura Natalia Morales.

5. Adaptabilidad y aprendizaje continuo: En los profesionales de la minería también se pueden ver diversos niveles de formación, algo que responde a la colaboración con diversas disciplinas y a la necesidad de tener una mejor preparación a la hora de tomar decisiones. “El nuevo minero sí o sí debe tener capacidad de adaptación y aprendizaje constante, y esos son atributos que se evalúan a la hora de contratar a nuevos talentos. Además, debe tener habilidades interpersonales, colaborativas y digitales, que juegan un rol crucial en el éxito de las operaciones mineras modernas”, enfatiza Águila.