La minería está impulsando el desarrollo de proveedores de clase mundial, empresas exportadoras de tecnologías y servicios intensivos en conocimiento, que operen con estándares de excelencia internacional.

Este caso recibió el Premio Consejo Minero a la Mejor Práctica de la Minería 2012.

Durante las próximas décadas habrá un fuerte aumento en la demanda de cobre, impulsado principalmente por las economías asiáticas, lo que implica resolver la brecha entre la demanda futura y la capacidad de producción disponible. Una manera de reducir esta brecha es apoyar el desarrollo de proveedores capaces de crear soluciones y capacidades con estándares de productividad superiores.

A través de proyectos de innovación y de creación de capacidades, denominados proyectos-cluster, se está impulsado el desarrollo tanto de proveedores de alto potencial como de soluciones que permitan atender los desafíos de la minería.

A fines de septiembre de 2012, en BHP se estaban desarrollando 39 proyectos con la participación de 32 proveedores, que a nivel agregado emplean 5.146 personas y facturan cerca de 400 millones de dólares. BHP  espera iniciar otros diez proyectos durante el resto del año.

Codelco, por su parte, tenía en marcha 25 proyectos, con la participación de 24 proveedores que, en promedio, emplean del orden de 80 personas cada uno, y facturan alrededor de 120 millones de dólares en forma grupal. La corporación se prepara para incorporar una decena adicional a partir de 2013.

Con lo anterior se contribuye a cerrar la brecha productiva y, además, se promueve el desarrollo de capacidades productivas locales, impulsando así el fortalecimiento de una industria de tecnologías y servicios mineros para el mundo, que puede jugar un rol fundamental en el desarrollo del país.

La gran minería busca así consolidar un modelo de crecimiento sustentable, con un horizonte de tiempo más allá del período de explotación de los actuales yacimientos, y acelerar el desarrollo de capacidades tecnológicas que le permitan enfrentar de mejor forma los retos de competitividad y productividad. Respaldar a estas empresas proveedoras no sólo resulta positivo para la propia industria minera, sino que también es una vía para ampliar el impacto de la minería en el desarrollo de Chile.

Esto requiere la participación activa de proveedores que, en colaboración con las empresas mineras, aborden algunos de los aspectos críticos que enfrentan las operaciones y proyectos de inversión, tales como uso eficiente de agua y energía, mantenimiento y mayor disponibilidad de equipos, procesamiento de minerales más complejos y automatización de procesos productivos, entre otros. En consecuencia, el programa está orientado a generar valor tanto a las compañías mineras como a los proveedores que participen del programa.

BHP comenzó a desarrollar el Programa de Desarrollo de Proveedores de Clase Mundial en 2008, y en enero de 2010 firmó un convenio con Codelco para realizar un esfuerzo coordinado que amplíe la escala de la iniciativa, de tal modo que su impacto tenga un efecto significativo en la base productiva nacional. En conjunto, se espera desarrollar y fortalecer a más de 250 proveedores de clase mundial hacia el año 2020.

Para lograr esta meta, se ha trabajado en colaboración con el Gobierno (Ministerio de Minería y Corfo), con el fin de vincular los instrumentos de fomento al desarrollo productivo y tecnológico, y las necesidades de innovación que surgen del programa. Asimismo, se está trabajando con otras compañías mineras y asociaciones de industriales, que se están integrando a este esfuerzo para consolidarlo como una iniciativa de la industria minera.

  • Cómo opera el programa

    BHP  y Codelco realizan un análisis interno para identificar y priorizar problemas que carecen de soluciones satisfactorias en el mercado nacional e internacional, y que presentan un potencial de beneficio cuantificable en términos económicos o un impacto positivo en materias de salud, seguridad, medio ambiente y comunidad (HSEC). Debe tratarse de un requerimiento altamente demandado por la industria.
  • Se convoca a proveedores con potencial de desarrollo para resolver esos problemas desafiantes, en conjunto con la operación minera. Se exigen soluciones de estándares superiores a los existentes en el mercado, que generen una nueva capacidad en la empresa proveedora, de forma tal de potenciar su crecimiento como empresa de clase mundial.
  • Una vez seleccionado el proveedor para cada desafío, se va monitoreando permanentemente que los beneficios de la cartera de proyectos sean mayores que los costos de su desarrollo. A la fecha, los resultados parciales indican que la cartera de iniciativas tiene una alta rentabilidad para la operación.
  • El programa fortalece también las conexiones entre empresas proveedoras y centros tecnológicos y universidades, tanto para el desarrollo de soluciones como para el fortalecimiento de las capacidades. Adicionalmente, se fortalecen los vínculos de las empresas con fuentes de financiamiento públicas y privadas que sirvan para el desarrollo de los proyectos.

Casos de éxito

Este programa permitió, por ejemplo, que en Minera Escondida la empresa proveedora Prodinsa lograra aumentar en 40% la vida útil de los cables de pala, en un plazo de dos años. El proyecto comenzó en diciembre de 2010, con dos palas piloto, y a la fecha registra un aumento de 25% de la vida útil de los cables. En marzo de 2012, la empresa inició un contrato con la compañía minera Antamina en Perú.

En BHP Pampa Norte, la empresa APLIK busca reducir en 50% las fallas operacionales en el riego de las pilas de lixiviación, a través de cámaras térmicas que monitorean permanentemente, lo que disminuye la exposición de sus trabajadores al ambiente corrosivo. Actualmente, la empresa está trabajando en cubrir la totalidad de las pilas con este sistema, para completar la implementación del proyecto.

En Codelco, en tanto, el primer proyecto cluster finalizado fue llevado a cabo por la empresa Polymeros, en la refinería electrolítica de División Chuquicamata. Su tarea fue proponer una alternativa al “borde plástico” que utilizan los cátodos permanentes en la refinería, cuya alta tasa de falla incidía negativamente en la calidad de los cátodos, aumentando su rechazo. El nuevo proveedor creó tres alternativas, y todas ellas resultaron más eficientes que el borde plástico actualmente en uso, llegando incluso a disminuir hasta en 47% la tasa de falla. Se estima que la adopción de esta solución genera un ahorro cercano a los 4 millones de dólares anuales por concepto de menor tasa de falla y menor reemplazo de los bordes plásticos, disminución de rechazo de cátodos, menor interrupción de los procesos y, con ello, mayor seguridad de los trabajadores durante la operación.