En 2011 se pone en marcha el Sistema de Agua Recirculada (SAR) para mejorar la gestión y eficiencia en el uso del recurso hídrico de Los Bronces. El SAR permite impulsar aguas desde los estanques de agua de proceso de la planta concentradora Las Tórtolas (760 msnm) hacia la planta de molienda Confluencia (3.270 msnm), luego de que son captadas desde el depósito de relaves Las Tórtolas.

Durante 2013 el sistema recirculó más de 23 millones de m3, lo que corresponde a un ahorro del 48% del agua fresca de la operación respecto al Business as Usual.

El Proyecto Desarrollo Los Bronces (PDLB), que a partir de 2011 permitió pasar de una producción total de 230.000 toneladas de cobre fino al año a más 400.000 toneladas, tuvo lugar en medio de un complejo escenario de escasez hídrica en la zona central de Chile. La situación implicaba implementar soluciones que permitieran hacer un uso responsable del recurso hídrico, cumpliendo también con el compromiso de la Política de Agua de Anglo American de lograr la máxima eficiencia operacional en el uso del recurso, de manera de minimizar sus efectos en el medio ambiente y las comunidades donde operan.

Orientado a aumentar la capacidad de procesamiento de mineral de 61.000 toneladas diarias a 148.000 toneladas diarias, el PDLB consideró una segunda planta en paralelo con sus unidades de chancado, molienda, concentradora y mineroducto. Como parte de los esfuerzos por mejorar la gestión y eficiencia en el uso del agua, contempló la construcción de un nuevo Sistema de Agua Recirculada (SAR) desde el Depósito de Relaves Las Tórtolas hasta la Operación Los Bronces, para suplir gran parte de la demanda de agua de las plantas de molienda Los Bronces y Confluencia.

El SAR permite impulsar el agua desde los estanques de agua de proceso de la planta concentradora Las Tórtolas (760 msnm) hacia la planta de molienda Confluencia (3.270 msnm), luego de que son captadas desde el depósito de relaves Las Tórtolas. Tiene una capacidad nominal de 570 l/s y la capacidad de diseño alcanza los 895 l/s, utilizando dos tuberías de impulsión de 20” y 24”, en paralelo, y que en su mayoría sirvieron originalmente para el transporte gravitacional del mineral y que ahora son reutilizadas para impulsar el agua recirculada hacia la cordillera. El trazado tiene una longitud total de 52,5 km y una altura de elevación total de 2.510 m, utilizando 5 estaciones de bombeo y un sistema de control por fibra óptica con apoyo de circuito cerrado de televisión.

Luego de tres años de construcción, en septiembre de 2011 fue puesto en marcha. Funcionando exitosamente, durante 2013 recirculó más de 23 millones de m3, lo que corresponde a un ahorro del 48% del agua fresca de la operación respecto al BAU (Business as Usual). Con este proyecto, el make-up de agua fresca en el proceso de concentración disminuyó de 0.76 m3/ton en 2010 a 0.48 m3/ton en 2013.

De este modo, esta obra de ingeniería representa una importante contribución a los esfuerzos que los distintos usuarios del agua están haciendo para mejorar la sustentabilidad a largo plazo de la gestión hídrica en la Región Metropolitana.