La disminución del volumen de agua del acuífero y la necesidad de garantizar su disponibilidad para sus operaciones, llevó a la compañía a desarrollar una estrategia de suministro hídrico basada en recursos renovables.

Minera Candelaria, operada por la norteamericana Freeport-McMoRan Copper & Gold, ha dado grandes pasos hacia una gestión hídrica eficaz en la Región de Atacama, reduciendo su consumo de agua fresca mediante el aumento significativo de su reciclaje y buscando fuentes hídricas sustentables.

Estas operaciones están ubicadas en la Región de Atacama, una zona donde el agua es escasa y donde su demanda se ha incrementado significativamente en los últimos 20 años por el consumo humano, industrial y agrícola. La sobreexplotación hídrica ha producido un sostenido agotamiento parcial del acuífero del río Copiapó, que hasta ahora ha sido la única fuente de agua para las operaciones de Candelaria y Ojos del Salado.

La disminución del volumen de agua del acuífero y la necesidad de garantizar su disponibilidad para sus operaciones, llevó a la compañía a desarrollar una estrategia de suministro hídrico basada en recursos renovables. Esta estrategia, que desde sus inicios ha considerado las necesidades de las comunidades locales, comenzó en 2008 con la implementación de un proyecto del uso de agua servida tratada para la operación y posteriormente en 2010, la construcción de una planta desalinizadora, la primera en la región de Atacama. Con la implementación de estas dos medidas se liberan, para otros usuarios, aproximadamente 400 L/s de bombeo de agua del Acuífero del Valle de Copiapó y permite a las operaciones mineras contar con una estrategia sustentable de largo plazo para el suministro de agua.

Adicionalmente a principios de 2012, Freeport-McMoRan firmó un acuerdo para poner a disposición del Gobierno, por un plazo de dos años renovables y en forma paulatina y gratuita, el uso de 103 L/s de derechos de agua de los sectores 4 y 5 del acuífero del Valle de Copiapó, los que apoyarán el abastecimiento de agua fresca para la población durante la transición a una solución más definitiva en la Región de Atacama.

En definitiva, esta estrategia, que requirió la colaboración de la empresa, las autoridades locales y nacionales, hace un aporte concreto de 103 L/s para uso en el consumo humano, sin costo para la comunidad. Asimismo un aporte indirecto de 400L/s que se dejan de bombear del sector 4 y que aportarán también al consumo humano de agua para las comunidades de Tierra Amarilla, Copiapó, Caldera y Chañaral.